Versiones del Gita

Versiones del Gita

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El Bhagavad Gita tiene la posibilidad de ser una inmensa fuente de conocimiento en diversas vertientes. Tiene una alta condición metafísica, además de cosmológica y cosmogónica, otra epistemológica, otra moral, también otra axiológica… He ahí por qué el Bhagavad Gita se convierte en fuente de inspiración para muchos tipos de culturas y de individuos. Es una especie de ovillo que tiene ilimitadas terminaciones. Se puede tomar una, empezar a jalar y siempre se obtiene cierta cantidad de hilo con el que poder tejer muchos conocimientos o disciplinas, haciendo del Bhagavad Gita una clave universal en la que poder apoyarse para que sirva de fuente de inspiración en muy variados ámbitos.

Así tenemos, por ejemplo, el Bhagavad Gita de Annie Besant, presidenta que fue de la Sociedad Teosófica, en la que la interpretación es eminentemente ocultista. Está el Bhagavad Gita de Gandhi, donde la interpretación pasa a una condición netamente humanista, muchas veces casi moral; la interpretación en la versión de Vinova está relacionada con una visión en donde la acción es preeminente sobre cualquier otra condición; la Teosofía y la Antroposofía estudian el Bhagavad Gita desde una perspectiva netamente cosmológica y cosmogónica, y así sucesivamente.

La descripción del Vedanta Advaita sobre mundo es eminentemente metafísica y epistemológica. Buscamos la relación final que hay entre el perceptor y lo percibido; saber cuáles son las condiciones esenciales a través de las cuales tiene que experimentarse el universo para que el Nóumeno, para que esa esencia primordial única, a la que llamamos Atman, se haga evidente en la percepción cotidiana. Ese es básicamente nuestro interés. Es así como la estirpe del Advaita trata de direccionar fundamentalmente la interpretación del Bhagavad Gita hacia un entorno netamente metafísico y epistemológico para poder abordar así la real esencia de las cosas. Por ello, para nosotros lo que importa es el Nóumeno, más que la representación fenoménica de la existencia. Es por ahí por donde encarrilamos nuestra interpretación del Bhagavad Gita.