Qué se percibe en la Observación interior

Qué se percibe en la Observación interior

Estudiante: ¿Qué se percibe en la Observación interior?

Sesha: Hay innumerables posibilidades de cognición. Cualquier Objeto mental conocido, situado a la distancia de quien lo observa mientras esté en el Presente, implica ser participe de la Observación interior.

Estudiante: ¿Cuál es la Observación interior más profunda?

Sesha: Aquella en la cual el contenido, experimentado a la distancia, es amorfo1, indiferenciado2 y homogéneo3. Esta modalidad de Observación interior se denomina “Observación final”. Quien así observa se denomina “Sujeto final” o Exín. Al contenido observado le denominamos “Objeto final”.

Estudiante: ¿Cómo se logra saltar desde allí a la Concentración interior?

Sesha: El estado de conciencia siguiente por alcanzar se denomina Concentración interior. Para lograrlo, es necesario que el Exín aprenda a observarse a sí mismo excluyendo cualquier otra opción de percepción. El sentido de localización respecto a cualquier contenido interior, incluso del “Objeto final”, debe extinguirse. En la “Observación final” es necesario que el Exín aprenda a volcarse sobre sí mismo, perdiendo la referencia del “Objeto final”. La referencia cognitiva del Exín, como identidad que conoce, ha de ser el único Objeto de conocimiento en todo el campo cognitivo.

Lo único válido para llegar a la Concentración interior es conocer al Saksim en la Observación interior; al Exín mismo. Cuando es posible mantener este nivel de cognición -el Exín conociéndose como Exín– la referencia cognitiva del Exín ¡desaparece! y da paso al Saksim, identidad propia del estado de Concentración.

El Exín firmemente afianzado en la percepción de sí mismo se “desdobla mágicamente” en “Sujeto y Objeto” de la Concentración. Allí el nuevo “Sujeto” y el nuevo “Objeto” se relacionan como no-diferentes, como no-duales, y adoptan, al igual que el Exín, el poder de la Conciencia, la fuerza del Conocer. A dicha identidad consciente del estado de Concentración se le denomina Saksim.

Convierte la práctica en hacer que perdure el reconocimiento del Exín sobre cualquier otro contenido interior. La permanencia del Exín induce la cognición a nuevo nivel de realidad asociada a la Concentración interior.

Estudiante: ¿Qué hacer para lograr la Concentración interior?

Sesha: Nada, absolutamente nada. Tan solo permanecer atento a lo que está sucediendo. No intentes definir, comparar, relacionar ni inferir lo que sucede respecto a otro contenido ya sucedido. El universo dual es una ilusión avivada por el fuego de la mente; desactiva la fluctuación mental y la dualidad desaparecerá. Entonces aquello que siempre conoce será testigo de la realidad No-dual, sin tiempo ni espacio, sin causalidad, sin inicio ni fin.

Estudiante: ¿Qué diferencia existe entre la Observación interior y la Concentración interior?

Sesha: La única diferencia radica en la intermitencia y nivel del “esfuerzo psicológico” de la percepción. En la Observación interior existe mayor esfuerzo psicológico, es decir, mayor nivel de identificación Sujeto y Objeto y menor permanencia en el Presente. Igual circunstancia ocurre entre la Observación y la Concentración externa.

1 Sin forma. Allí es imposible atestiguar los límites del contenido, excepto el que lo diferencia con el Exín, que lo percibe.

2 Sin diferencia, es decir, es imposible atestiguar dualidad en lo percibido.

3 Todo el campo de cognición conocido posee la misma característica.