Obsérvate a ti mismo sin pensarte

Obsérvate a ti mismo sin pensarte

  • Categoría de la entrada:Sin categorizar

Estudiante: ¿La Liberación es una lotería espiritual o realmente se la gana uno con su trabajo? ¿Ya está todo programado de antemano?

Sesha: Eres lo que piensas y crees de ti y del mundo. Ves hasta donde tus ojos lo permiten, que por subsistencia se han acostumbrado a mirar hasta un límite por evolución, para sustentar y proteger tu vida. Piensas creyendo que hay evolución en tu mente y asumes con base en ello que debe presentarse un fin. ¿Te puedes mirar a ti mismo sin proyectar en tu mirada tu propia historia? ¿Puedes mirarte con la mirada inocente? Mírate sin recordarte, obsérvate a ti mismo sin pensarte dialécticamente. No te compares con nada, solo sé consciente de ti…, si logras hacerlo contestarás tu pregunta y mil más.

Estudiante: Mi mente y mi cerebro no funcionan bien, estoy diagnosticado como bipolar. Los neurotransmisores no hacen bien su trabajo. Me planteo la muerte con la esperanza de encarnar en un cuerpo sano, ¿es correcto pensar así?

Actualmente estoy sin hambre de vida, sin ganas de seguir… quisiera morir, ya no me gusta la vida así.

Siendo el svadharma o propósito supremo de cada ser la Realización o Liberación, ¿no debería estar al alcance de todos, incluyendo enfermos mentales, síndrome de Down…, o es propósito para unos pocos?

Sesha: Las tendencias hereditarias y las tendencias mentales suelen ser las causantes de todo desarreglo en el ser humano. Es complejo evidentemente eslabonar las razones del sufrimiento, pues el dolor es difícilmente justificable.

Hay solo dos cosas a las que el dolor no llega ni daña: el saber y el amor. Sin embargo, cuando el propio cerebro no funciona correctamente se parece a cuando un ordenador procesa erróneamente información a causa de que hay direcciones de memoria erróneas en su disco duro.

Cuesta distinguir claramente el presente cuando el cerebro y la mente no tienen la suficiente fortaleza para funcionar con cierta normalidad, al igual que a un niño, a causa de su temprana conformación del sistema nervioso, le es imposible detectar la Liberación.