Lo Real como estable

Lo Real como estable

  • Categoría de la entrada:Sin categorizar

La fuente de la realidad es el saber, pues el saber es la fuente que impulsa el reconocimiento de sí mismo y el mundo. Así, la recta comprensión es el instrumento a través del cual el individuo puede determinar qué es Real y qué no lo es.

El Advaita define que lo Real es aquello que al ser percibido sigue siendo siempre lo mismo independientemente de cualquier atributo bajo el que se lo perciba. De esta manera, lo Real posee la condición de la permanencia. Desde ahí se plantea cuál es la percepción permanente, la más estable, la que allende tiempo y espacio puede florecer de la misma manera y en las mismas condiciones en que inicialmente se la describió.

Determinar que algo es real solo por conocerlo, por concienciarlo, resulta muy complejo porque eso nos aboca a múltiples realidades: la del loco, la del que duerme, la del que delira…; sin embargo, si al concepto “realidad” le adosamos el concepto “permanencia” podremos determinar que la percepción real será aquella que sea estable, porque desde esa estabilidad el observador es capaz de discriminar la infinita probabilidad que converge en un instante cualquiera en un evento determinado. Esa infinita probabilidad engloba lo que ese objeto ha sido, es y será, engloba su historia y todas las potencialidades de vida posibles, incluido el propio observador.

La percepción Real es aquella en la que lo percibido incluye la realidad, la representación del perceptor, esto es, lo Real es una modalidad de cognición que incluye, dentro de la infinita gama de probabilidades, al observador mismo no-diferenciado, y la clave que provee la opción de que esa modalidad de cognición pueda darse no es otra que la estabilidad en la percepción.