La presencia de viveka en la mente humana

La presencia de viveka en la mente humana

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La presencia de viveka en la mente humana lleva a que la Atención se pose de manera espontánea y de forma continua en el presente. Forjar viveka es una tarea fundamental desde la perspectiva del advaita, pues se convierte en el antídoto que permite curar la enfermedad de la ilusión o maya. No es la acción ni la moral el camino que conduce a la libertad, es el recto conocimiento producido por una discriminación clara de la cognición.

A medida que viveka se instaura a través de las prácticas conducentes a ello, la Atención se afianza cada vez más de forma continua al presente, al «aquí y el ahora». Así entonces, el presente no solamente encierra el concepto termodinámico del tiempo, sino la prioridad que requiere la mente para conocer en un momento dado lo que merece ser atendido. La ausencia del impulso volitivo impide la aparición del sentido de control y de propiedad de todo lo conocido y por lo tanto cesa la presencia del «yo». El fluir se convierte en el testimonio de una acción y de un aprendizaje que no ofrece resistencia ni desgasta en forma de estrés.

Imagina que lográsemos permanecer de adultos con la misma fuerza de concentración que tenemos de infantes. Un niño es capaz de convertir su presente en una actividad continua, en donde se expresa actuando y conociendo de forma permanente no solo por un instante sino incluso por horas o días enteros. De logralo, de permanecer constantemente atentos y concentrados, los adultos seríamos personajes excepcionales, pues no habría la permanente invasión de la fantasía en la mente. Administraríamos nuestra percepción sin dudas excesivas. No pensaríamos en lo que no fuera necesario pensar y aprenderíamos a dejar de lado aquellas situaciones que momentáneamente no tienen solución para analizarlas en otro momento más oportuno. Nada obsesos con los pensamientos, libres para depositar nuestra atención ininterrumpidamente en la simpleza de un evento, aprenderíamos con la fabulosa velocidad con la que un niño lo hace.