Estados de conciencia: Concentración (I)

Estados de conciencia: Concentración (I)

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La característica fundamental del estado de Concentración es la vivencia de la experiencia No-dual, asociada a un campo cerrado. Cuando la experiencia No-dual solo incluye los eventos que hacen parte específica del mundo sensorio externo o del interno (la memoria), entonces se afirma que el campo de cognición es “cerrado”.

En la Concentración, ya sea que la experiencia se produzca “dentro” o “fuera”, debe realizarse bajo los cánones de la No-dualidad. La No-dualidad tiene que ver con otro tipo de percepción que Occidente no estudia ni analiza, pues la casi totalidad de sus exponentes desconocen esta opción de cognición. En la No-dualidad siguen existiendo los tres elementos primarios que la filosofía occidental expone: sujeto, objeto y poder de conocimiento. Mientras se está en Pensamiento, sujeto y objeto se experimentan alternativamente creando una forma de cognición denominada “dialéctica”. En el estado de Observación existe una cognición viva pero se insinúa la tendencia a la anulación de objeto o de sujeto, dependiendo de que la experiencia sea interna o externa, respectivamente. En el estado de Concentración, tanto sujeto como objeto existen, pero son conocidos simultáneamente.

El tercer elemento que interviene es el conocimiento, la fuerza del saber, es decir, el fluir consciente; asume el rol activo de la cognición y experimenta al sujeto de la cognición y al objeto conocido como no-diferentes de ella misma. Esto implica que es posible discriminar cognitivamente a sujeto y objeto como entes diferentes pero, a la luz de la conciencia, que es quien conoce, objeto y sujeto no se experimentan diferentes de la conciencia misma que los conoce. No se plantea en la cognición un sentido de dualidad entre conocedor (la conciencia) y conocido (objeto y sujeto), pero sí se estima con claridad que observador (la fuerza del saber) y observado (objeto y sujeto) hacen parte de la información que constituye el mundo. Se plantea como No-dualidad, como no-dos, en vista de que quien conoce no aprecia sentido de diferencia respecto a lo conocido.