El estado de Pensamiento

El estado de Pensamiento

  • Categoría de la entrada:Sin categorizar

Se considera el estado más frecuente para el ser humano y desde el cual percibe e interpreta el mundo con mayor frecuencia. El “yo” del estado de Pensamiento es causal, esto es, tiene sentido de continuidad en tiempo y espacio. Al despertar del sueño, la información que la mente ahora percibe toma nuevamente una exclusiva dirección temporal hacia el futuro. Ahora, en vigilia, se ve el mundo evolucionando desde el pasado y buscando un nivel de perfeccionamiento aún no muy claro de entender hacia el futuro. El marco temporo-espacial rige las leyes naturales y existe una clara apreciación de la dualidad objeto-sujeto. El mundo, por lo tanto, se experimenta cambiante y siempre teñido de objetos materiales e ideales que pugnan por hacerse presentes en la esfera consciente individual. Desde este estado todo es dual, cíclico y cambiante. El sentido de lo infinito y lo absoluto son tan sólo abstracciones matemáticas o filosóficas. Es imposible encontrar en este estado la causa de sí mismo; aquí toda verdad es relativa y la apreciación que el sujeto tiene de lo real es medio verdad y medio mentira. En “sueño” y “pensamiento” existe dualidad objeto-sujeto claramente determinada. Mientras en sueño no existe causalidad entre sujeto y objeto, en vigilia sí la hay; por ello en sueños no hay karma, pero en vigilia sí. Es importante entender que en estado de Pensamiento el ego que actúa como sentido de apreciación del sujeto que conoce no es el mismo “yo” onírico que reconoce en dicho estado de sueño a los objetos oníricos. Cada “yo” es diferente en cada estado de conciencia, y es justamente por esto que existen diferentes estados de conciencia. Los “yoes” se intercalan apareciendo unos y otros; incluso en cada estado el “yo” no permanece firme, excepto en la cumbre del estado de Meditación, en la experiencia del nirvikalpa samadhi.