Diferenciación interpretativa en la concentración exterior

Diferenciación interpretativa en la concentración exterior

Los contenidos externos llegan a unificarse de tal manera que emergen como una masa de Conciencia completamente indiferenciada, a la cual es imposible asignarle “nombre” o “forma”. El testigo de la cognición es el estado mismo en forma de Saksim<. No existe Sujeto vigílico que conozca. El Saksim, como testigo de la percepción, es una masa de Conciencia con el poder de Saber y Saber que Sabe; completamente Evidente-Autoevidente, total y simultánea. El único caparazón que existe y que impide al estado ser incluyente, tal como el estado de Meditación, es el conjunto de todos los contenidos que forman parte del resto del universo y que en ese momento no pueden ser conocidos. El estado Sabe que más allá de él hay algo más, pues la Conciencia puede incluir los demás contenidos externos de la creación y pasar entonces a Meditación.

El estado de Concentración, y la Conciencia No-dual a él asociada, parecen reales. Sin embargo, el Saksim, la identidad del estado de Concentración, se diluye en forma de Atman cuando emerge el estado de Meditación.

El resultado es la ausencia continua de interpretación mental respecto a lo que se conoce en el campo interior de cognición establecido, y la ausencia completa de “nombre” y “forma” con los cuales asignar características al Saksim y a los contenidos allí existentes. No existe Causalidad (Karma), pues no hay indicio alguno de yoidad. El universo externo es conocido en la forma de un Presente continuo que fluye, asociado a la Conciencia que Sabe y Sabe que Sabe de manera no-diferenciada pero excluyente. Basta que la masa de conciencia incluya el resto del universo no percibido para pasar a Meditación; cuando esto ocurre, el estado de Concentración se aprecia ilusorio, tal como los estados previos a él.