Características de la información

Características de la información

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La información, tal como las partículas subatómicas, no es algo, es decir, no posee una consistencia tridimensional en tiempo y espacio. Su realidad se basa en el hecho de prodigar existencia sin necesariamente requerir de un ladrillo fundamental que sea su base. Algunas de sus principales características son:

  • Acausalidad: La información no tiene causa en nada más que en sí misma; cualquier elemento o estructura en que se base su realidad es también información. No existe una base causal de la información, pues cualquier causa previa de todo elemento existente es también información.
  • Adimensionalidad: La información se expresa dimensionalmente como espacio, pero no es solamente el espacio. La información se expresa dimensionalmente como tiempo, pero no solamente es tiempo. La información es la base dimensional de cualquier realidad, pero ella, la información, en sí misma, no tiene una dimensión propia de existencia.
  • Realidad: Todo objeto ideal o material existente está compuesto de información. La información es la base esencial de toda realidad. No existe nada que el ser humano pueda interpretar con su cerebro-mente que no esté conformado por información. Desde los grandes soles a los pequeños recuerdos, todo está constituido por información. La información no excluye nada, pero sí lo incluye todo.
  • Infinitud: La masidad, la sustancialidad de las cosas físicas, está constituida por la intersección de infinitas informaciones. Todo cuerpo, ideal o real, sin importar su naturaleza, está conformado de un universo de infinitas informaciones. Cuando detectamos, por ejemplo, un lápiz, la mente asume en su reconocimiento pocas informaciones respecto de su constitución. Inicialmente, notamos básicamente su color de mina y el color externo de su pintura, su peso y tamaño.
  • Todo-Parte: La información, sin importar si es un todo o una fracción del todo, posee igualmente infinitas informaciones. En el ejemplo anterior del lápiz, podemos subdividir dicho elemento en color, madera y mina. Cualquiera de estos posibles constitutivos posee a su vez infinitas informaciones. Sin importar qué fracción de la realidad conozcamos, ella siempre está constituida de infinitas informaciones. El infinito nos rodea sin importar dónde observemos o qué actividad realicemos. La información cunde por doquiera interceptándose y creando innumerables formas de vida orgánica e inorgánica.